jueves, 27 de marzo de 2014

3.- Seducción

Autor: Celestina
(Aims, Aimee, Celly)
Traducción: Mafe Jeevas
Revisión: Mapasito

Notas originales del autor:
Pareja: Jared/ Shannon (no es realmente Letocest, ya verán)
Clasificación: R
Disclaimer: Estos individuos no me pertenecen, ni quisiera que fuera así. Pertenecen a sí mismos, como una familia. Esto es para mi propio entretenimiento.

Notas del traductor:
Esta obra le pertenece a la escritora ya citada, a la cual, ya que no he pedido su autorización para traducirla, le doy los respectivos créditos y pido disculpas. El porqué de no tomarme el tiempo de pedírselo se debe a que esta historia fue publicada en un tiempo comprendido entre el 2006-2007, y el foro ya no está activo.

Este escrito es enteramente ficción y no tiene otro propósito más que el de entretener a las personas que disfrutan de ello. Los personajes implicados en la historia son sumamente respetados, y el objetivo de esto nunca ha sido ni será el ofenderlos de ninguna manera.


--o--

El beso amortigua su gemido. Cálidas lágrimas caen en mi rostro y noto que está llorando. Quiero ver si está bien pero él toma mi rostro entre sus manos y me besa. Cuando tengo que respirar, remuevo su cabello y lágrimas de su rostro. Tiene una sonrisa infantil cuando comienza a moverse suavemente.
“Más profundo, Shan, más duro…”
Asiento y aprieto sus muslos aumentando la velocidad. El usa mis hombros como palanca, flexionando sus manos, arrastrando sus uñas a través de mi espalda, los sonidos ahogados por el agua que cae, pero no cierra sus ojos.
Quiere verlo todo.
Me besa de nuevo, nuestras bocas batallan, el está decidido a ganar, gira su lengua y muerde mi labio inferior, jalándolo con sus dientes…
No ganará, no lo dejaré. Ahora, ¿dónde está?
Ahogo una risa entre besos mientras ajusto mis caderas y arremeto contra él.
Allí está, ha perdido.
Tira la cabeza hacia atrás. “No es justo, Shan, haz hecho trampa”. Farfulla.
Niego con la cabeza. “ESTO”. Recalco mientras golpeo el punto de nuevo.
Y de nuevo “NO ES”.
Y una vez más “TRAMPA”.
Rechino los dientes “Tú lo pediste, ¿recuerdas?”.
Chupo su cuello “Rogaste por ello”.
Ahora su pecho. “Querías que te jodiera”.
Encuentro su pezón, gruñendo mientras lo penetro de nuevo. “Es lo que estoy haciendo, ¿no?”
Su boca trata de formar palabras, pero está balbuceando incoherentemente mientras enreda sus dedos en mi cabello, sus piernas forman un agarre férreo alrededor de mi cintura. Él asiente.
“No te oigo”  gruño.
Tartamudea “S…si, Shan, por favor”. Muerdo su pezón, sus labios están blancos debido a que trata de no gritar.
Me gusta cuando grita, él dice que grita más fuerte conmigo, ya sea peleando o en ocasiones como estas, grita como ningún otro.
Suavizo las embestidas y tomo su miembro entre mis manos. Lamo su oreja antes de ordenar.
“Cuando te vengas, y lo harás, quiero oírte, quiero que Matt y Tomo te oigan, ¿entendido?”
Él embiste mi mano, nunca me deja, se aprieta dolorosamente alrededor de mi miembro.
“Dime Shan. Dime que tan estrecho y cálido estoy por ti”. Establece un ritmo.
Maldito polifacético.
Lo aprieto fuerte, se desliza fácilmente en mi mano y se sacude, dice mi nombre.
Una y otra vez…
Tan cerca.
Su respiración se dificulta, inhala por la nariz y exhala con la boca, como si tuviese un ataque de asma, lucha por recuperar el aliento.
Vamos bebé, ya casi…
“Muy apretado, Jay, tan estrecho y caliente” siseé.
“Sólo por ti Shan, sólo tú”. Embiste mi mano. “Nadie me hace sentir así, no importa que tanto lo intenten, no son tú”.
“No pueden, sólo hay un yo, y estoy aquí… enterrado profundamente en ti”. Serpenteo mi cadera al unísono con mi mano. “¿Sientes eso?”.
Sus párpados se abren y cierran con rapidez mientras trata de mantenerlos abiertos, su cabeza se reclina hacia atrás súbitamente, su pecho sube y baja con esfuerzo, los muslos tiemblan, las uñas se clavan en mi espalda mientras lucha por resistir.
“Déjalo ir, bebé”.  Beso su oreja. “Has aguantado mucho tiempo”.
Aprieto mi mano moviéndola de arriba abajo, el me monta vigorosamente, mi espalda escose por los rasguños; su cabello roza mi hombro cuando besa mi cuello, mordisquea mi mandíbula y murmura cosas sin sentido en mi oído.
“Shannonnn…” gimotea cuando lo suelto, el tira de mi mano colocándola de nuevo en él. “Me caeré”.
Obviamente no me conoce, nunca lo dejaré caer. Nunca. Lo amo demasiado.
“Nunca Jay, confía en mí.”
“Confío en ti”.
Lo acomodo contra el azulejo liso, el movimiento hace que me adentre más en él. Aún está ardiendo, ha empezado a derretirse.
En el buen sentido.
Sus ojos finalmente se cierran y ladea su cabeza, liberando todo lo que estaba reteniendo en un gemido profundo y ronco.
Las paredes vibran.
El agua se vuelve helada.
Las luces parpadean.
Está absorbiendo toda la energía de la habitación y canalizándola en su orgasmo. Derramando su cálido simiente entre nosotros y sobre mi mano.
Eso es. Sé que Matt y Tomo oyeron eso.
El calor se acumula en la boca de mi estómago, extendiéndose hacia abajo. No me detengo, sino que empujo más fuerte y lo hago callar con un beso intenso.
“Mierda…” me retiro y cierro los ojos, no ha dejado de pulsar, pero está débil, sus muslos están perdiendo su agarre.
Lo que dice a continuación hace que se me congele la sangre.

“Mmattt…”


2.- Necesidad

Autor: Celestina
(Aims, Aimee, Celly)
Traducción: Mafe Jeevas
Revisión: Mapasito

Notas originales del autor:
Pareja: Jared/ Shannon (no es realmente Letocest, ya verán)
Clasificación: R
Disclaimer: Estos individuos no me pertenecen, ni quisiera que fuera así. Pertenecen a sí mismos, como una familia. Esto es para mi propio entretenimiento.

Notas del traductor:
Esta obra le pertenece a la escritora ya citada, a la cual, ya que no he pedido su autorización para traducirla, le doy los respectivos créditos y pido disculpas. El porqué de no tomarme el tiempo de pedírselo se debe a que esta historia fue publicada en un tiempo comprendido entre el 2006-2007, y el foro ya no está activo.

Este escrito es enteramente ficción y no tiene otro propósito más que el de entretener a las personas que disfrutan de ello. Los personajes implicados en la historia son sumamente respetados, y el objetivo de esto nunca ha sido ni será el ofenderlos de ninguna manera.


--o--


“Te fuiste”. Se quejó, frotándose el sueño de los ojos.
“Sólo por un minuto Jay, estoy aquí ahora”. Caminé hacia mi hermano. “Tengo un baño listo para ti. Te ayudará, lo prometo”.
“No quiero un baño”. Jared cruza los brazos y hace un mohín juguetón.
“Jared, no hagas esto, estás enfermo, sudado y juro que si no tomas este baño, ¡te llevaré al doctor!” Mentí y casi no pude contener la risa que amenazó con escapar de mis labios por los increíblemente abiertos ojos azules.
“No lo harías”
“Lo haría, vamos. Te prometo que te sentirás mejor después”. Lo levanté en brazos y me sorprendí cuando no protestó. Entré al baño y lo senté en la taza. Estaba inseguro sobre qué hacer después.
Jared eligió por mí, desabotonando lentamente la camisa de su pijama, deslizándola provocativamente, haciéndome respirar con dificultad.
Bastardo.
Me sonrió mientras sus dedos viajaron por su estómago plano, deteniéndose en el borde de sus pantalones.
“Necesito ayuda”.
“Jay, bebé, no hagas esto”. Cerré mis ojos.
Hombre, se mueve rápido.
Sus labios estaban en mi oreja. Su aliento cálido en mi mejilla.
“¿Hacer qué? ¿Esto?” Sus manos sujetaron mi camisa y ésta terminó junto a la suya. Sus ojos eran salvajes, estaba hambriento.
De mí.
“¿O esto?” Sus dedos encontraron mi botón y abrió mis jeans.
Traté de retirar sus manos, decirle que no era correcto. Pero cuando abrí la boca, el introdujo su lengua. Era dulce, como miel. Quise respirarlo y beberlo, para librarlo de la enfermedad.
No sabe lo que hace.
Un empujón más y él me rodea, mi cabeza golpea la pared mientras su piel ardiente roza la mía.
“Jay”. Digo con voz ahogada, tratando de ser fuerte.
“Shann...” El gimotea, tratando de convencerme. “Vamos”
Nunca ha actuado de esta forma. No lo entiende, esto no está pasando.
“No Jared, no. Estás enfermo pequeño, vamos a meterte en la bañera”. Refreno sus manos a sus costados, evitando sus ojos. No quiero ver la herida, el dolor, la súplica detrás de ellos. “Quiero que te sientas mejor”. Mis dedos acarician suavemente sus caderas, él gime y se pega a mí.
“Tan caliente, me quemo. Shannon, ayúdame”. Habla como si tuviera cinco años denuevo, entierra su rostro en mi cuello, el calor intenso abrasa mi piel.
Mis manos jalan su pretina y la retiro gentilmente, dejando que sus pantalones se amontonen en el piso. No lo toco. No allí. En cambio lo levanto y lo coloco en la bañera, me giro para irme, un murmullo llega a mis oídos y hace que me detenga.
“No me dejes”
Tengo, necesito, irme de esta habitación, de la tentación, él es tu hermano.
No volteo y casi se me sale el corazón por la boca cuando su mano encuentra la mía. Está temblando, suspiro y lo miro cara a cara.
“Por favor, no me dejes”.  Él me dirige al agua.
“Recuerda cuando éramos pequeños…” Comienza de nuevo con mis pantalones, fijando sus ojos en los míos mientras sus dedos abren mi cierre y liberan la presión de mi ingle.
“Y me enfermaba. Mamá te dejaba quedarte en casa para que pudiese trabajar…” Baja mis pantalones, recorriéndome con su mano cuando doy un paso afuera y los pateo.
“Las cosas que hacíamos… ¿lo recuerdas?”
Trago y asiento lentamente. El también asiente, sonriendo tímidamente.
Quizá el entiende…
Se levanta y tira de mí hacia el agua, sujetándome con fuerza.
“Quiero eso de nuevo. Ahora”
Tal poder tiene sobre mí, me ahogo en esos azules helados.
Me deja ir tranquilamente, entro en el agua tibia y me siento detrás de él, acoplándome cómodamente a la nueva postura, moviéndonos.
“Shan… deja de moverte” Susurró.
“Lo siento, sólo que no quiero que termines con moretones”.
“Está bien” Se acomoda entre mis piernas.
Nos sentamos allí en silencio por un momento, sus manos en mis rodillas y mi mano dibujando lentamente pequeños círculos en su estómago. Finalmente, paro y derramo agua sobre él, refrescando su cuerpo, gime y se mueve hacia atrás, peligrosamente cerca, las manos ajustando su agarre, río y rocío más agua sobre él. Colocó su cabeza en mi mejilla.
“Se siente bien…” Se remueve de nuevo, esta vez a propósito, lo sé. “Esto se siente mejor”.
Lo salpico en la cara. “No, hoy no Jay”.
“Vamos, te perdonaré por eso, sólo esta vez.” Se presionó contra mi miembro.
Esto en serio pasará.
Besé su cabeza, el volteó lentamente y se sentó a horcajadas sobre mí.
“Estoy bien, ¿ves?”  Se refregó contra mí, las manos en mis hombros; el agua se derramó sobre el borde y escurrió hacia el piso, afortunadamente nuestra ropa descartada bloqueaba el camino.
Sujeto sus caderas y lo detengo, el hace un mohín. “No, no lo estás, bebé…”
“Estoy enfermo…”
Asiento.
“Estoy muy enfermo, disfrutando esto y tu no, pero en serio lo necesito”. Su mano viaja a su propia erección junto con mis ojos. “Shannon, lo necesitamos. Por favor.”
No puede hablar en serio. ¿Es mi hermano y me desea?
Su otra mano recorre mi pecho y sujeta mi miembro, mis ojos se cierran.
“Mira Shann, quiero que te sientas orgulloso de mí”.
¿Orgulloso de qué?
Abro un ojo y jadeo. La lengua de Jared sale y me atormenta. Rodeó la cabeza antes de que sus labios la reemplazaran. Abrí el otro ojo y vi claramente que estaba planeando.
“Jared, detente, bebé por favor…” Lo levanto y gimo ante la pérdida de calor.
Pero tenía que decirle.
“No podemos hacerlo”.  Lo miro severamente, sus labios brillando, me pregunté a que sabrían… a que sabría yo, me encontré observando y cometí el error de dirigir mis ojos a su mirada.
Maldición. Me atrapó.
“Me arrepentiré de esto y terminaré odiándome” tartamudeé.
Why are you here?
I am not here.
Nunca parpadeó

Are you listening?
I’m not listening.
No estaba escuchando

Can you hear what I am saying?
I’m in my head and I’m spinning.
Creo que estaba alucinando.
Hasta que me apretó.
“No te preocupes Shannon, por favor, me sentiré mejor al final, lo sé”.
“Jay, puedes tener a quien desees… ¿porqué yo?”
“Necesito amor, sentirme protegido y no como si fuese usado por mi apariencia, tú me haces esto… sólo tú. ¿Por favor?”
“Jay…”
Coloca un dedo sobre mis labios, se inclina acercándose y presiona su frente contra la mía, está aturdido, su piel roja y sudada. “Quiero que…”
¿Quiere que…?
Sus labios rozan los míos y finalmente puedo probarme mientras el suspira las siguientestres palabras en mí.
“Quiero hacerlo contigo”.
¿Quiere que lo hagamos?
Sacudo mi cabeza, no tengo ni idea, tengo miedo de lastimarlo. Pero no tengo que decir nada, él lee mi mente.
“Si, Shann”. Se levanta con piernas tambaleantes y hace un gran asunto de dirigirse al tocador para tomar una botella. Lo miro todo el recorrido, supongo que para asegurarme de que no caiga.
No lo hace.
Pero retira el tapón para drenar la bañera. Se agacha para ayudarme a levantarme.
“No quiero que nos oigan, siempre fuiste ruidoso durante el sexo.” Empuja mi pecho con un dedo mientras me entrega la botella.
La acepto tímidamente y sonrío, él hace lo mismo y voltea hacia la pared, encendiendo la ducha. Se sostiene contra el azulejo.
“Jay, voltéate. Quiero verte”
Suspira pero obedece de todas formas. Sé que está emocionado.
“¿Seguro?” Pregunto mientras lo pego contra mí.
Rueda los ojos. “Vamos Shan. Sé el doctor, cúrame”.
“Sólo me aseguro…” Susurro mientras lubrico mis dedos, dirigiéndolos a su trasero, busco sus ojos cuando introduzco uno, se arquea hacia mí, sus manos recorren mi espalda y gime despacio con el cabello sobre su rostro.
“Más”
Deslizo otro junto al primero y lo dilato lentamente, pero no es suficiente.
“Puedes hacerlo Shan… uno más”.
No creo que quepan tres, está tan estrecho, podría lastimarlo.
“Sólo uno… ahh” No termina, rápidamente introduzco el tercero antes de que lo note y curvo mis dedos.
Sus rodillas se debilitan y se recarga contra mí. “Listo, bebé”. Acaricia mi mejilla con su boca.
“Casi…” Muevo de nuevo mis dedos.
“Shan…” Se queja, siento sus manos húmedas en mi erección.
Maldición. Tomó el lubricante sin que me diera cuenta.
La botella es lanzada hacia un lado, olvidada y casi vacía.
Juntamos nuestras miradas de nuevo, lo levanto y aseguro contra la pared, sus piernas sujetas a mi alrededor para comodidad y soporte, lo beso plenamente mientras me introduzco en él.


1.- Enfermedad

Autor: Celestina
(Aims, Aimee, Celly)
Traducción: Mafe Jeevas
Revisión: Mapasito

Notas originales del autor:
Pareja: Jared/ Shannon (no es realmente Letocest, ya verán)
Clasificación: R
Disclaimer: Estos individuos no me pertenecen, ni quisiera que fuera así. Pertenecen a sí mismos, como una familia. Esto es para mi propio entretenimiento.

Notas del traductor:
Esta obra le pertenece a la escritora ya citada, a la cual, ya que no he pedido su autorización para traducirla, le doy los respectivos créditos y pido disculpas. El porqué de no tomarme el tiempo de pedírselo se debe a que esta historia fue publicada en un tiempo comprendido entre el 2006-2007, y el foro ya no está activo.

Este escrito es enteramente ficción y no tiene otro propósito más que el de entretener a las personas que disfrutan de ello. Los personajes implicados en la historia son sumamente respetados, y el objetivo de esto nunca ha sido ni será el ofenderlos de ninguna manera.


--o--


Estaba enfermo de nuevo.
Él siempre está enfermo. Y yo siempre me preocupo. Supongo que es mi derecho de nacimiento o algo, ya saben, proteger a mi hermano, querer golpearlo cuando me asusta. Pero tenerlo así, tan vulnerable, tan delirante, tan… tan…
Jared.
Suspiré y exprimí la tela húmeda, la llevé a su cabeza y sonreí tímidamente ante sus pequeñas protestas mientras giraba la cabeza.
“Shhh…bebé, estoy aquí.”
Él se quejó y giró hacia un lado, golpeando intencionalmente el paño en mi mano; sonrió entre sueños. Quise abofetearlo. Pero no lo hice, sólo levanté el trapo y lo besé en la frente antes de abandonar la habitación.
Regresaré.
Matt y Tomo me miraron cuando entré, sacudiendo la cabeza.
“Está alucinando, eso no es bueno”.
Matt se levantó y caminó hacia el baño, pude oírlo… rebuscando; cuando salió, sostenía triunfante un tubo de plástico. No me prestó atención y se dirigió a la habitación, Tomo y yo lo seguimos silenciosamente.
Cuidadosamente, atendió a mi hermano, el cual continuaba durmiendo, una situación en la cual normalmente Jared despertaría y empujaría a Matt; pero no se encontraba bien, así que no hizo nada, dudo que siquiera supiese qué sucedía.
Debería detenerlo, lo estaba lastimando, tomando la cara de mi pequeño y forzando el tubo dentro de su boca. Jared se sacudió y revolcó, pero Matt era firme. Pude ver que Jared estaba despertando.
No, él no puede, está cansado y necesita dormir.
Lágrimas silenciosas cayeron del rostro de mi hermano y luchó para quitarse el peso de encima. Quise llorar también. Pude oír a Matt pidiéndome ayuda. Sentí cómo mis pies obedecían. Quise parar. No pude, y en un instante estaba allí, tomando a Jared en mis brazos, acariciando su cabello, rogando porque no recordara esto en la mañana.
Vamos Matt, toma la jodida temperatura para que pueda descansar.
Y luego, tan pronto como empezó, Matt había terminado. Jared inspiró profundamente y envolvió sus brazos a mí alrededor. Las lágrimas humedecieron mi camisa mientras lloraba. Aún semidormido.
“Lo lastimaste Matt, míralo”.
Pero Matt no lo hizo, miró el termómetro y después a mí.
No era una buena señal.
Tomo se acercó y echó un vistazo. Hizo una mueca.
Definitivamente no era una buena señal.
Matt me mostró lentamente la temperatura.
Mierda, 102.3 y subiendo.
Jared tembló. Toqué su cabeza, estaba ardiendo. Sus ojos estaban cerrados, pero podía asegurar que sentía dolor. Sus uñas se hundieron en mi cuello mientras se aferraba a mí.
“Shann… quizá deberíamos… ¿llevarlo a un hospital?” Susurró Tomo.
“No”. Dije firme, besando la cabeza de mi hermano. “Él odia los hospitales; siempre, desde que éramos pequeños, ha tenido miedo a los doctores o algo así”.
“Shannon, por su salud. Tenemos que llevarlo a un médico”.
“No irá, salgan de aquí, si no ayudarán a cuidarlo, lo haré solo”.
“Shann…”Matt suplicó.
“Salgan”. Gruñí. Jared se movió en mis brazos, supe que me había escuchado, así que suavicé mi voz. “Chicos, por favor váyanse”.
Matt y Tomo intercambiaron miradas. “Estaremos afuera, llama si nos necesitas”. Salieron silenciosamente de la habitación, cerrando la puerta detrás de sí.
La respiración de Jared era laboriosa, delicadamente lo acosté y me dirigí al baño, el me sujetó a ciegas pero me solté. Necesitaba refrescarse y tenía que hacer lo que pudiese para mantenerlo fuera de un hospital. Preparé un baño tibio y agregué una tapa de sales minerales y una tableta de eucalipto. El agua estaba perfecta. Lo disfrutará. Regresé para traer a Jared al agua. Me detuve en la puerta.
Ahí estaba, despierto, sentado derecho y mirándome inocentemente, con sus profundos ojos azules.


Figura paterna

Autor: phoenix_53017

Traducción: Mafe Jeevas
Revisión: Mapasito

Datos originales del trabajo
Clasificación: Maduro
Categoría: M/M
Relación: Jared Leto/ Shannon Leto
Publicado:2013-12-24
Palabras:231
Capítulos:1/1

Notas originales del autor
Resumen: Shannon es la única figura paterna que Jared ha tenido.

Notas del traductor
Esta obra le pertenece a la escritora phoenix_53017, a la cual le doy mi más sincero agradecimiento por habernos permitido traducir sus maravillosas historias.
Se agradecería que, dada la oportunidad, visitaran su trabajo original y comentaran lo que opinan acerca de su obra.


Este escrito es enteramente ficción y no tiene otro propósito más que el de entretener a las personas que disfrutan de ello. Los personajes implicados en la historia son sumamente respetados, y el objetivo de esto nunca ha sido ni será el ofenderlos de ninguna manera.


--o--


Shannon colocó a un jadeante Jared sobre la cama. Ambos estaban llenos de la energía remanente de un lento día de grabación, suficiente para explorar un poco de la… parte más tabú de su relación.
“¿Cómo quieres hacerlo?” El mayor gruñó mientras sus caderas se oprimían contra las de Jared, sus duras entrepiernas atrapadas entre sus jeans. A como se veían las cosas, Shannon podía adivinar que quería su hermano.
“D-duro… carajo… te necesito…” Jared era apenas coherente cuando su cabeza se echó hacia atrás dolorosamente…
------
A petición de Jared, el lubricante se mantuvo a un mínimo  y pronto el menor de los Leto estaba en cuatro, con su pecho y rostro enterrados en la cama y el trasero en el aire.
Shannon gruñó con esfuerzo cuando se introdujo en él mientras Jared simplemente gimió entre las sábanas. Era casi imposible ocultar que el cantante era un masoquista.
“Shannon…” El menor gimió cuando el baterista estableció un ritmo rápido y poco profundo. Ninguno de los dos duraría demasiado a ese paso.
“No. ¿Cómo te dije que me llamaras cuando lo estuviésemos haciendo así?” Shannon dejó que su voz se tornara más firme, más autoritaria.
Shannon sabía que su hermano estaba cerca sólo con escuchar el duro estertor que salía de su pecho en cada exhalación entrecortada.
Aún así, Jared se las arregló de alguna forma para gimotear la palabra que el mayor deseaba.
“P-papi…”

Shannon sonrió y sujetó el miembro de Jared para acabar con él.


viernes, 21 de marzo de 2014

Metáforas

He estado pensando en ciertas cosas desde hace un tiempo, pero no me había propuesto expresarlas.
Digamos que, en numerosas entrevistas, artículos y opiniones, he visto lo mismo.
Que Mars no es la gran cosa, su música no es tan innovadora y que no se complican la vida con piezas complicadas. Alegan que los coros son una forma más de engatusar a la gente, de cautivar a las masas. Que sus letras son comunes y nada cerebrales, perfectas para que todo mundo se “identifique”.

Claro, no voy a armar un lío por lo que los demás piensen, opiniones se respetan, y para gustos los colores. Además, como sabemos, esto no es para todos, sólo para aquellos que lo entienden. Para los que deciden creer.

Oh, y llegamos a la parte favorita de todo aquel que osa profanar a nuestra adorada banda. La causa por la que muchos la desprecian sin haber siquiera escuchado un álbum a profundidad, por la que no le dan una oportunidad descartándola tan pronto como averiguan que personaje está detrás de todo esto.

Y sí, me refiero a la mente creativa. Al niñato de la cara bonita. No tan pequeño, de hecho, pero algunos creen que el proyecto es tan poca cosa que ni se molestan en investigar a fondo.

Me encanta leer como la gente se explaya hablando de cómo nos maneja, como si fuéramos sus pequeños soldaditos de juguete, el “ejército de mars” en la palma de sus adorables manos. En cierto artículo noté como insinuaban (no es difícil leer entre palabras) que el Echelon era un grupo de freaks, obsesos, poco amigables y cerrados al mundo. Que parecíamos una pequeña mosca atraída por una única luz que al final de todo terminaría quemándonos.

Las estrategias del frontman son calculadas minuciosamente, un tweet por aquí, una publicación por allá. Un videochat y quizá hasta una llamada telefónica. Lo suficiente como para hacernos creer que de verdad se interesan por nosotros, que somos parte de su “familia”.

¡Pura mercadotecnia! El dinero mueve al mundo, ¿cierto?

Y siempre termino sonriendo, porque por una parte (una muy pequeña), es cierto.

Claro, no culpo al hombre, es su trabajo. Probablemente, si yo fuese él, no arrojaría mi esfuerzo y tiempo a la basura.

Pero la gente no entiende, nunca entenderá, la extraña relación, el amor retorcido que fluye entre nosotros incansablemente.

Siempre he comparado a los chicos con la simbología de la banda.

Creemos en ella, en cada símbolo, cada runa, cada logo. Sabemos sus nombres, los plasmamos en cualquier parte. Defendemos su credibilidad y tratamos de darlos a conocer al mundo.

Los amamos tanto y nos identificamos con ellos de tal forma que, inclusive, los llevamos en la piel. Grabados invisiblemente en nuestras mentes y corazones.

Y sin embargo, no sabemos nada.

Podemos conjeturar acerca de su origen, quizá llegando a estar casi seguros de todo lo que se oculta detrás de ellos.

Pero no es cierto, nunca los conoceremos en realidad. Dime, ¿hay una sola persona que te conozca a profundidad? Que sepa cada uno de tus secretos, tus miedos, sentimientos.
¿Ni una?
Bueno, lo entiendo. Cada uno de nosotros es un misterio en sí.

Ustedes dirán “muy bien, ahora que ya me hiciste enojar y has dicho todo eso de Mars, ¿cuál es tu punto?”.
Bien, lo que sucede es que no querría que fuese de ninguna otra forma.

Una de las cosas que me han enseñado estos hombres, más allá de luchar por tus sueños, de no temer a ser quien eres, de atreverte soñar lo más alto que puedas, a volver a levantarte aún después de haber caído tantas veces que te sea difícil recordar cuántas…

Es a confiar en alguien.

Y no sólo aquella confianza condicionada, sino una pura, hermosa, vibrante fe ciega.
¿Por qué he sido Echelon todos estos años? ¿Por qué lo han sido ustedes?
¿Cómo se han hecho hermanos y hermanas de gente que ni siquiera conocen?

Lo más preciado que tenemos es, precisamente, esa seguridad de que, sin importar el género, idioma, nacionalidad, edad, raza ni cualquier otra etiqueta que se pueda asignar, nosotros NUNCA lastimaríamos a otro miembro de la familia.

Sabemos que siempre estaremos allí, brindando nuestro apoyo, ya sea con acciones, palabras, o simplemente dando nuestros mejores deseos.

Y que nuestros ídolos, el corazón de todo este sistema, también estarán para nosotros. Y aunque no conozcan a cada uno en particular, siempre tomarán un poco de su tiempo, una pequeña parte de su vida y la compartirán con nosotros. Tendrán las puertas abiertas para todo aquel que decida dar el primer paso a un recorrido para el cual, si en verdad crees, no hay marcha atrás.

Una vez que te das cuenta de eso, es algo indescriptible.

Algo que no está englobado en un concepto, ni una lista de requisitos, ni una colección de cd’s y mercancía.
Es, más bien, un sentimiento.

Una única, enorme sensación, que te hace sentir pleno. Que crece y arde dentro de ti hasta tiene que salir irremediablemente, haciendo que tus labios se abran y susurren


I AM THE ECHELON

lunes, 17 de marzo de 2014

Disculpas

Después de casi morir en una semana endemoniada llena de exámenes maquiavélicos de 300 preguntas...
OMG I'm back again ~
Tu- tu ru ru ru

Ya, en serio, no he tenido nada de tiempo, entre el estudiar, terminar pila tras pila de tarea, escribir la historia que Yadira y yo desarrollamos (LA DOLL HOUSE), colorear a los personajes de su OTRA HISTORIA (entre muchas en su haber) y tratando de terminar LA BENDITA TRADUCCIÓN DEL FIC DE 60 HOJAS (lo prometido es deuda).

Así que, si nada se interpone entre la computadora y yo, pasado mañana estaría la traducción terminada, en PDF  y todo (al fin me tomé mi tiempo para investigar cómo transformar el documento). Me gustaría mejorar el diseño del blog y utilizar esos GB gratis de almacenamiento digital que me ofrece cierto sitio web para crear una sección pequeña de descargas, llena de fics de Mars y así (aunque me lleve demasiado tiempo) y porqué no, hasta un par de mis propias historias y fics. Todo depende de cómo se vaya desarrollando el proyecto.

Como sea, tengo que irme, Jared y Shannon me están esperando en su cama (I wish).
Ya, en serio, voy en esa parte del fic.

Bueno, sólo pasaba a reportarme.

sábado, 8 de marzo de 2014

ME DEBES

Si, si, lo sé. Soy una bastarda que no ha publicado nada en semanas, pero ¡Hey! ya vieron mi nombre de blogger, lo siento.

Como no tengo nada que publicar y quiero hacer una entrada decente para anunciar las buenas nuevas (que ya no son tan nuevas) dejaré uno de los fics ya traducidos (deja se me acaban y me quedo sin contenido).

Bueno, sin más, acá está uno, que en lo personal me encantó, tiene bastante sentido del humor.

You owe me  /  Me debes

Autor original: splint_and_flaw

Disclaimer: Este escrito NO ME PERTENECE. Lo tomé de una página porque consideré que era bueno y que debería tener más público, ya que no todos pueden leerlo. Así que, sin permiso del autor, me tomé la atribución de traducirlo sin ningún otro fin más que el de entretenerlos. Lamentablemente, esto fue publicado en una fecha desconocida del 2006 (no recuerdo exactamente cuando) Y A PETICIÓN DE LOS AUTORES, por favor no compartan esto en ningún sitio web/red social que no sea este lugar. Tengo que admitir que estoy violando sus reglas al publicarlo aquí, pero en serio quería traducirlo y no creo que alguien me respondiese en un sitio inactivo desde hace tiempo.

Si van a compartir el enlace, por favor, háganlo con discreción.

--- o ---

“Hey, Shan? Me debes cincuenta dólares.”
“Ohh… pensé que lo habías olvidado.    Uhh, aceptas Pay-pal?”
“Qué?”
“Pay-pal.”

“No, no pinches acepto Pay-pal. De qué demonios estás hablando?”
“Acabo de abrir una cuenta de pay-pal. He estado vendiendo las entradas de nuestro concierto en Ebay al doble de precio. Es genial.”
 “Perdón… Qué? Estoy seguro de que me golpeé y estaba alucinando por un momento . Porque.. pensé que habías dicho algo sobre-“
 “Pay-pal! Ahora tengo una cuenta. Entonceees, cuando consiga tickets gratis o los compre con los precios de descuento de la compañía disquera, esperaré hasta que los boletos se acaben y luego los venderé en Ebay por el doble y obtendré ganancias! Crees que eres el único con mente para los negocios?!”
“Shannon, eso es no tener pinche ética!”
“Ética mis bolas.”
“Shannon...”
“Qué harás sobre ello?”

“Nada. Quiero entrar. Hazme tu compañero… y te conseguiré entradas para más conciertos que sólo los nuestros. Tengo contactos, nos haremos socios si me das 50% de las ganancias.”
“40.”
“50.”
“40!  Fue MI idea. Además yo ABRÍ la cuenta en Pay-pal”
“Está bien. 45.”

 “Ok, 45 Y tienes que dejar de ser una perra por al menos 5 días”

“CINCO DIAS? Eso es ridículo! Dos.”
“4.”
“3!”

“Hecho.”
“Fue un placer hacer negocios contigo, hermano.”

“Igualmente, mierda lamebotas.”